¿Qué es la fecundación invitro – FIV?

La fecundación in vitro (FIV) es una de las técnicas de reproducción asistida que normalmente se practica cuando ya han fallado otras técnicas menos invasivas. Consiste en una extracción de ovocitos para poder fecundarlos in vitro (en laboratorio).

¿Cuando se suele realizar este procedimiento?

La fecundación in vitro se realiza para tratar varias causas de infertilidad:

Baja reserva ovárica,

Trompas de Falopio obstruidas o dañadas (puede ser causado por enfermedad inflamatoria pélvica o cirugía reproductiva previa).

Endometriosis.

Factor de esterilidad masculino.

Menopausia, menopausia precoz, en este caso la mujer lo conseguirá por ovocitos donados (ovodonación).

¿Cómo es el proceso de una FIV?

El primer paso para una FIV es la estimulación ovárica con fármacos con el fin de obtener varios ovocitos de calidad. En este proceso se harán ecografías regulares para ver el crecimiento de los ovocitos. Una vez los ovocitos estén listos para la extracción, se llevara a cabo la punción folicular.

El procedimiento se suele realizar bajo sedación, la extracción de ovocitos se realiza en una media de 20/30 minutos y es indolora. La punción se hace utilizando el ecógrafo como guía, el médico introduce una aguja delgada a través de la vagina y dentro del ovario y los sacos (folículos) que contienen los óvulos. La aguja se conecta a un dispositivo de succión, que extrae los óvulos y el líquido fuera del folículo, uno a la vez.

En raras ocasiones, se puede necesitar una laparoscopia pélvica para retirar los óvulos. Si una mujer no produce o no puede producir ningún óvulo, se puede recurrir a la ovodonación.

Luego del procedimiento se pueden presentar algunos cólicos, pero serán de corta duración, a lo sumo un par de días.
Una vez hecha la punción, se procede a fertilizar el ovulo con los espermatozoides, hay dos formas de realizarlo, una es juntando el ovulo con los espermatozoides y esperar a que el espermatozoide fecunde al ovulo en el medio del cultivo donde están los óvulos y la otra es por ICSI (inyección intracitoplásmica de espermatozoides) que es cuando se inyecta el espermatozoide directamente dentro del ovulo.

Al día siguiente de la extracción sabremos cuantos óvulos han fecundado. En los 2 o 3 días siguientes estos óvulos fertilizados se convierten en preembriones preparados para ser transferidos al útero. En aproximadamente cinco días, el embrión tiene varias células que se están dividiendo activamente.

El día de la transferencia se selecciona los preembriones que presentan mejores características de desarrollo. Según la ley se pueden transferir hasta 3 preembriones pero el número recomendable es de 2. Los embriones son colocados dentro del útero de la mujer de 3 a 5 días después del retiro y fecundación del óvulo.

El procedimiento se hace introduciendo un catéter que contiene los embriones dentro de la vagina a través del cuello uterino hasta el interior del útero. Y luego se esperara de 2 a 3 semanas para realizar la beta cuantitativa en sangre para ver si se ha producido el embarazo.

Los embriones que no se utilizan se pueden congelar e implantar o donar en una fecha posterior.