¿En qué consiste un test de coombs indirecto?

 

 

Los grupos sanguíneos A, B, 0 y AB, cada uno de los cuales puede ser Rh positivo o negativo. Cada persona tiene un grupo sanguíneo específico y no tolerará transfusiones de sangre de otro grupo, ya que esto desencadenaría una reacción inmunológica de rechazo.

Si los grupos de sanguíneos del bebe y la madre son diferentes existe riesgo de enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN), este es un trastorno sanguíneo en la que una madre produce anticuerpos que atacan a los glóbulos rojos del feto.

La sangre de ambos no se mezcla durante el embarazo sino que sólo intercambian nutrientes y productos de desecho en la placenta a través de una membrana. Sin embargo, durante el parto la placenta se rompe, y a través del canal del parto la sangre del bebé y la madre se mezclan, en ese momento no tiene mayor importancia, pero, si la madre es Rh negativo y el bebé Rh positivo, la madre formará anticuerpos defensivos contra sangre Rh positivo, que pueden atravesar la placenta en un próximo embarazo y dañar al feto si es Rh positivo.

El test de Coombs pretende detectar si las madres que son Rh negativo tienen o no anticuerpos contra la sangre Rh positivo.

Hay dos tipos de test de Coombs:

Directo: detecta los anticuerpos que están pegados en la superficie de los glóbulos rojos de la madre. Estos anticuerpos se forman por diferentes enfermedades (muchas autoinmunes) o medicamentos. Pueden ser causa de destrucción de glóbulos rojos y, por tanto, de anemia o ictericia.

 

Indirecto: detecta anticuerpos contra Rh positivo que estén circulando en el plasma sanguíneo de la madre Rh negativo. Pueden existir por un embarazo previo con un bebé Rh positivo, o por un contacto con sangre Rh positivo por otros motivos (heridas, transfusiones sanguíneas, etc.).

¿Cuándo se realiza un test de coombs indirecto?

El test de coombs se realiza en las primeras analíticas de embarazo, cualquiera sea su grupo sanguíneo. Si el test de Coombs indirecto es negativo se debe repetir entre las semanas 24 y 34 de embarazo, al menos dos veces, para tener la seguridad de que no se han formado anticuerpos anti-Rh positivo en ese tiempo. Si el test de Coombs indirecto es positivo hay que valorar el riesgo que tiene el embarazo y determinar si es necesario realizar transfusiones sanguíneas al feto puncionando el cordón umbilical. El control del embarazo será entonces más estricto, con consultas y ecografías más frecuentes.

En el embarazo si la madre es Rh negativo, se deberá aplicar  a las 27 semanas una inyección de gammaglobulina humana dentro de las 72 horas siguientes. Esta gammaglobulina hace que la madre no forme anticuerpos anti-Rh positivo y que un próximo embarazo de un bebé Rh positivo carezca de riesgo.